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GANA RAJOY Y PIERDE SÁNCHEZ

Los últimos acontecimientos en Grecia favorecen a Rajoy y dejan a Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, en una posición política muy delicada después de los pactos que suscribió éste último con  agrupaciones y colectivos en la órbita de Podemos. Sánchez perdió las elecciones autonómicas y municipales el pasado 24 de mayo, con un considerable descenso del número de votos, pero maquilló sus resultados electorales pactando fundamentalmente con la izquierda radical y alcanzando gobiernos que no le concedieron las urnas.

El Presidente Rajoy, con responsabilidad y sentido de Estado, con toda probabilidad, adelantará la presentación del proyecto de Presupuestos para 2016 a fin de garantizar la estabilidad y la recuperación económica de España. Cuenta además con la ventaja de que marcará el calendario de las elecciones generales según se vayan sucediendo los acontecimientos, principalmente en España y en Grecia.

Según las últimas encuestas el PP remonta en intención de voto y el PSOE retrocede. Flaco servicio le está haciendo Tsipras al PSOE y a sus alianzas con los ‘podemitas’. Ahora en Bruselas no se discute acerca de política autonómica o local. El hondo calado de las negociaciones sobre las consecuencias del rescate griego o su default tienen carácter supranacional y ponen a prueba la sensatez de los auténticos hombres de Estado.

Sin embargo, Pedro Sánchez, ante los graves acontecimientos que están ocurriendo en Grecia permanece callado. Quizás por los compromisos que asumió tras los comicios del 24 de mayo pasado y de los que ahora no puede desdecirse, ni siquiera como partido mayoritario en la oposición al actual Gobierno. La deriva populista del socialismo moderado traerá sus consecuencias. Sánchez no puede ocupar ya el tradicional centro del electorado que siempre ha sido decisivo para ganar las elecciones. Ha vendido su proyección política futura por una deteriorada imagen política como consecuencia de pactos que nunca debió de suscribir. Tiempo al tiempo.