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DESCONFIANZA EN LA ECONOMÍA CHINA

Que la economía china estuviera ralentizándose actualmente en relación con el crecimiento de años anteriores era conocido por todos. En el segundo trimestre de 2015 creció a un ritmo del 7% y el FMI ha previsto para este año un crecimiento total del 6,8% para la segunda economía mundial. El desplome del pasado día 24 de agosto del índice de Shanghái, que llegó a hundirse hasta el 8,49%, carece de sentido y se debe más a la enorme subida acumulada de los últimos años que a la realidad económica en términos comparativos con la economía de los países de la zona euro que este año, según previsiones, sólo crecerá aproximadamente  el 1,5%.

Pero lo cierto es que el desplome de la bolsa de Shanghái contagió a los principales mercados internacionales. El Nikkei de Japón cerró con un descenso del 4,61%. Las principales Bolsas de Australia, Singapur o Malasia también sufrieron fuertes pérdidas, al igual que las  plazas europeas y Wall Street.

Tenemos que acostumbrarnos a estas tormentas financieras veraniegas u otoñales porque, generalmente, escampa al día siguiente. Y eso es lo sucedido en el día de hoy en el que los mercados bursátiles han recuperado una parte importante de las pérdidas sufridas ayer.

Estados Unidos, primera economía mundial, mantiene un crecimiento importante, aunque es previsible que la Reserva Federal revise al alza los tipos de interés el próximo mes de septiembre por el sobrecalentamiento económico. Los problemas vendrán por Europa, debido a que el motor económico de Alemania se desacelera, aunque Merkel trate de desviar la atención con la crisis -que existe- de la inmigración. En este vaivén bursátil recomendamos mucha calma y evitar exposiciones innecesarias.

Está bajando el crudo y parece lógico que se estabilice en torno a los 40$/barril, circunstancia debida al descenso de demanda de los países industrializados. Sin embargo, el cambio €/$, que llegó a situarse en 1,09 ha subido a 1,14. Esta última coyuntura de cambio quizás no sea la más beneficiosa para España al encarecer nuestras importaciones y abaratar nuestras exportaciones.