Get Adobe Flash player

Derecho Penal

Derecho Administrativo

Derecho Laboral y S.S

Spanish English French German Italian Portuguese Russian

CLÁUSULA SUELO

Los tipos de interés en los préstamos hipotecarios podían subir casi sin límite, pero no podían bajar por debajo de un determinado tipo. Aunque los ciudadanos de la calle percibían dicha cláusula bancaria como una posición de abuso financiero, ni los políticos ni el Banco de España hicieron movimiento alguno durante años para terminar con semejante exceso.

Ha tenido que ser la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo la que, en Sentencia de 9 de mayo de 2013, estableciera en garantía de los deudores hipotecarios los límites legales que ni el Gobierno ni el Banco de España supieron fijar al conjunto de entidades bancarias y cajas de ahorros.

No satisfecho con la Sentencia el BBVA como parte recurrente, que limitaba determinadas prácticas abusivas del mismo, un auto aclaratorio de la indicada Sala del Tribunal Supremo hizo público el pasado día 12 de junio los aspectos menos claros por los que se declaraban nulas “las cláusulas suelo con falta de transparencia”. La Sentencia de 9 de mayo de 2013 reconocía seis causas por las que la indicada cláusula debía considerarse nula y, por tanto, eliminarse del contrato de préstamo hipotecario. La banca pretendía el reconocimiento concurrente de las seis causas. Sin embargo, el auto aclaratorio del Alto Tribunal ha entendido que con que se dé una sola de ellas es suficiente para considerar nula la cláusula suelo.

Las circunstancias contempladas en la Sentencia del 9 de mayo pasado se refieren: 1) a la creación de una apariencia de préstamo a interés variable en el que las variaciones a la baja del Euribor, como índice referencial, conllevan una bajada del precio; 2) la creación aparente de que el suelo va asociado a un determinado techo; 3) la ubicación de la cláusula suelo entre una abrumadora cantidad de datos que confunden la atención del consumidor; 4) la falta de simulaciones del comportamiento de los tipos de interés en escenarios diversos; 5) la ausencia de información clara y comprensible sobre el coste comparativo con otros productos de la entidad bancaria; y 6) la insuficiencia de la lectura por el Notario del clausulado del contrato.

Ahora, algunos de los banqueros que permitieron que sus respectivas entidades actuaran con tal falta de transparencia en los contratos de préstamo hipotecario -entre ellos el propio Presidente del BBVA-, se rasgan las vestiduras y dicen que dicha cláusula debe eliminarse de los mismos, y que además el resto de entidades bancarias deberían seguir la pauta iniciada por el BBVA.

Si el Presidente del BBVA ha considerado “normal” que su entidad deje de aplicar la cláusula suelo después de la Sentencia de 9 de mayo de 2013, fundamentalmente por su falta de transparencia, ¿por qué no lo hizo antes…?